Entonces sin querer me encuentro al pie de la cama un día domingo cómo cualquier otro aunque por fuera de algo vaya a saber yo qué llego a la instancia en qué la reflexión se deshace y todo recae en una simpleza. Entonces si pudiera transformar alguna cosa referente a hechos en potencia… empero llego a la instancia en que no puedo hacer otra cosa que volver a escuchar una canción en la ventana y entender que ese impulso corporal reverbera y me da cuerda a lo loco. Una simpleza que desvencija toda ceguera post abandono. Entonces ya no intento comprender ni asir. Ando.
martes, 8 de junio de 2010
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